Mapa Vergüenza
JS España
FSA - PSOE
Esta tarde los jóvenes socialistas han acompañado a los candidatos Adrián Barbón y Jose Manuel Cuervo, en un reaparto de campaña en el campus de El Cristo. Los estudiantes de Derecho, Empresariales o Medicina pudieron escuchar y leer de primera mano las propuestas que el socialismo tiene para los jóvenes.
Lo cierto es que la
receptividad de los estudiantes resultó prueba evidente del interés
que la política crea en los jóvenes; si esta disposición a atender
las explicaciones que los candidatos ofrecían, resulta significativa
con respecto a la participación en las inminentes elecciones, sin
duda podremos hablar con satisfacción de una enorme conciencia de
ciudadanía.
Algunos estudiantes preguntaban que ofrecía el PSOE que no ofreciera
el PP. No considerando el agravio comparativo, cabe decir que
resulta cuanto menos simbólico que la respuesta no necesitara salir
más allá del propio acto. Mientras que los candidatos socialistas
reparten entre los jóvenes preservativos de las Juventudes
Socialistas, nadie en el partido conservador -ni siquiera cuando
están en las instituciones- lo hacen. Es la diferencia entre
socialismo democrático y nacionalcatolicismo, la diferencia entre
quienes creen sin rubor en las relaciones seguras y quien cree que
la castidad es un anticonceptivo divino.
Para qué hablar de las diferencias entre quien confía en que ciertos
servicios como la sanidad o educación deben permanecer al alcance de
todos los ciudadanos, y quien pretende caminar hacia la
privatización de los servicios públicos. ¿Qué sería de aquellas
personas que se aman y no podrían contraer matrimonio? ¿De los
familiares que hoy serán un poco menos independientes que mañana,
pero más que ayer? ¿De los soldados que deberían estar guerreando en
conflictos sin sentido?
Y, ¿qué sería de la consolidación de la alta velocidad como un
servicio de todos los españoles para toda España? ¿De los tres
millones de nuevos empleados? ¿De los matrimonios desavenidos cuyos
cónyuges ya no se aman y quieren divorciarse sin sufrir durante años
un tedioso proceso? ¿De las mujeres que han podido insertarse en el
mercado laboral en el puesto donde se merecían? ¿De los 2.500 euros
que sirven para pagar algún que otro pañal y algún que otro potito?
Hay muchas respuestas que justifican el voto al PSOE. Cada uno debe
elegir la que más le guste.